Nuestro Sistema de calidad está enfocado a la mejora continua, siendo nuestro objetivo seguir avanzando para conseguir un mejor producto y lograr la satisfacción de nuestros clientes. Por ello, todas y cada una de las etapas por las que pasa el huevo son controladas y vigiladas a través de nuestro Departamento de Calidad.

El funcionamiento de la maquinaria es verificado y calibrado periódicamente por nuestro personal de mantenimiento y a través de servicios profesionales externos, lo que nos asegura un funcionamiento óptimo. Además, en DAGU S.A., cuidamos la formación y concienciación de nuestros empleados, porque entendemos que sólo así aseguramos la correcta manipulación del producto.

Desde el Departamento de Calidad, se realiza un extenso control del proceso productivo, ya que compartimos la estrategia de la UE en lo que a Seguridad Alimentaria se refiere, y sabemos que todas las etapas incluidas en "De la granja a la mesa" son igual de importantes para poner a disposición de nuestros clientes productos de la máxima calidad.

Así, entendemos que debemos controlar cada una de las etapas de producción, desde la alimentación de nuestras gallinas ponedoras, hasta la calidad interna del huevo que comercializamos para asegurar la calidad y seguridad de nuestros productos. Nuestra filosofía es cubrir todo el proceso de producción, para que ningún detalle escape de nuestro control, y por eso hemos realizado un gran esfuerzo de equipamiento técnico y humano.

Proceso de clasificación de huevos

Los huevos son recogidos diariamente en las granjas, donde se realiza una primera selección apartándose aquellos que no podrán ser clasificados (deformes, sucios, etc.). Sólo los huevos aptos serán transportados al centro de clasificación en carros que se identifican convenientemente según los requisitos que nos marca la legislación y nuestro propio sistema de trazabilidad. Así, en todo momento conocemos la nave de procedencia o la fecha de puesta de los huevos contenidos en cada uno de los carros.

Recepción

Los huevos son transportados desde las granjas al Centro de Clasificación, donde tras una inspección visual y documental son aceptados y almacenados a temperatura controlada.

El personal del laboratorio de Control de Calidad realiza diferentes ensayos físicos, químicos y microbiológicos, que determinan la aceptación de la partida y en ocasiones la penalización al proveedor por parámetro de Calidad.

Cuando se decide la clasificación de la partida, los huevos pasan del almacén de recepción a la sala de clasificación, donde se sitúan las máquinas clasificadoras. Estas máquinas pueden llegar a clasificar hasta 100.000 huevos/hora.

Miraje

Una vez que los huevos han entrado en la clasificadora, se realiza una primera clasificación por categoría de Calidad. Los huevos Cat-A, destinados al consumidor, son huevos íntegros con cámaras de aire inferiores a 6mm y los huevos Cat-B son huevos sucios y fisurados, utilizados en la industria.
Este proceso se hace bien de forma automática, usando técnicas de visión artificial y análisis por ultrasonidos o bien mediante operarios que son adecuadamente formados para desarrollar esta tarea.

Clasificación por peso

El siguiente paso es clasificar los huevos en función de su peso. La legislación establece 4 categorías de peso: S (<53g), M (53-63g), L (63-73g) y XL (>73g).

Estampado

Una vez pesado, el huevo es marcado con el código de granja correspondiente, y en algunas ocasiones con la fecha de consumo preferente.

Envasado y almacenaje

Una vez clasificados los huevos son depositados en distintos tipos de envases. Los estuches se colocan en cajas, rolls y palés. Las cajas son enviadas por cintas transportadoras a la línea de paletizado automático y trasladadas posteriormente al almacén de expediciones, donde, a través de sondas, se controla la temperatura para preservar la calidad del producto. Todos los envases y embalajes, son etiquetados adecuadamente, manteniendo en todo momento la trazabilidad del producto y procesos.

Expedición

Finalmente los productos son expedidos en camiones especialmente acondicionados, se colocan de modo que queden firmemente instalados para que no se muevan en el transporte.
Los medios, tanto humanos como técnicos son fundamentales para el buen discurrir de todo el proceso, por eso hacemos especial hincapié en el mantenimiento de los equipos, y cuidamos especialmente la formación y concienciación de nuestros trabajadores, ya que sólo así aseguraremos la correcta manipulación del producto.